05-06-2001. Análisis AMPLIADO EXTRAORDINARIO de la TRIPLE semana del 14 de mayo al 3 de junio de 2001 del Servicio Analítico-informativo de la RED VASCA ROJA



      4. LO QUE YO ENTIENDO QUE HA PASADO EL 13M Y POR QUÉ (I). Dos minorías sufrientes que NO han sido catalizadoras de nuevos votos.

      A mi entender es necesario formular una explicación compleja que haga justicia a la real complejidad de la situación actual en la formación social vasca. Contemplando a la vez las contradicciones reales de la lucha de clases y la sobredeterminación política actual de esa lucha. Siempre he creído que la peor "demagogia", (tomando el término más cerca de su carga peyorativa aristotélica, que no de su prístina significación etimológica de "enseñar al pueblo") consiste en dar soluciones simples a planteamientos simples de problemas complicados.

      Formularé primero sintéticamente mi explicación para desarrollarla luego con algún detalle.

      LO QUE YO ENTIENDO QUE HA PASADO EL 13M Y POR QUÉ es lo siguiente:

        Que en la C.A.V. se han contado DOS MINORIAS objetivamente sufrientes y acosadas (el MLNV y los "blancos" de la acción armada de ETA, con sus entornos respectivos). La primera deliberadamente invisibilizada y la segunda también deliberadamente hipervisibilizada para que fuera catalizador. Y AMBAS RECHAZADAS el 13M como determinantes de los votos.

        Y DOS FRACCIONES YUXTAPUESTAS Y MEZCLADAS EN UNA MAYORÍA DE ALREDEDOR DE UN MILLÓN DE ELECTORES: una fracción de los oprimidos, explotados y dominados ALIENADOS (mujeres, jóvenes, precarizados, euskaltzales y nacionalistas vascos) y una fracción de los bienestantes insolidarios pancistas y egoístas alarmados TAMBIÉN ALIENADOS.

      Citaré ahora la primera página de un libro magistral que hace ya más de treinta años me sirve de guía para el análisis de relaciones sociales: EL DIECIOCHO BRUMARIO DE LUIS BONAPARTE de Karl Marx. Véase en el Archivo de la RED VASCA ROJA. Dice allí Marx:

      "Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos".

      Es absolutamente imposible entender lo que ha pasado el 13M si se desconoce la historia real de Euskal Herria Sur. Especialmente la de los últimos 169 años, desde 1832, con énfasis redoblado en los últimos 65, desde 1936, y con un nuevo necesario "zoom" a los últimos 26, desde 1975. (Dicho sea entre paréntesis: recomiendo a los extranjeros que puedan leerme ahora -especialmente a los españoles- que naveguen a mis 44 páginas al respecto.

      Tengo ahora 63 años pero al reflexionar sobre el 13M experimento la vívida sensación de enfrentarme con una situación estructuralmente muy similar (aunque evidentemente también muy diferente) a la que afrontaba cuando tenía 38. Cuando en 1976 me hallaba metido en Madrid de hoz y coz en la lucha contra el franquismo supérstite en mi condición de clandestino Secretario General de la Agrupación Socialista Madrileña del PSOE "histórico". Años de investigaciones sociológicas y de análisis políticos me habían convencido de algo de lo que luego tuve corroboración empírica en septiembre de 1981 cuando el sociólogo Rafael López Pintor publicó en el nº 15 de la Revista Española de Investigaciones Sociológicas su análisis de una serie de encuestas titulado Los condicionamientos socioeconómicos de la acción política en la transición democrática.

      López Pintor constataba allí, basándose en una serie de encuestas realizadas en su día por el Instituto de la Opinión Pública franquista y otras posteriores, que en España a finales de los años 60 y a primeros de los 70 "la mayoría indiferente representa aproximadamente la mitad de la población adulta de ambos sexos". Que "la cultura política de plena y activa identificación con el régimen de Franco no parece que pueda extenderse más allá de un 15 por ciento de la población". Y que "la cultura política de oposición –prodemocrática, aunque con diversas matizaciones- constituiría un sistema de ideas compartido, en mayor o menor grado, por un 25 ó un 30 por 100 de la población, e incluso un porcentaje más alto en las zonas urbanas". (Páginas 80 y 81 de Rafael López Pintor: La opinión pública española: Del franquismo a la democracia, Centro de Investigaciones Sociológicas, Madrid, 1982)

      Cambiando lo que ha de ser cambiado (y es evidentemente mucho en los detalles y en los énfasis, sobre todo por el factor diferencial de la presencia y la virulencia actuales de las violencias actuantes sobre las dos minorías) me parece claro que en la Comunidad Autónoma Vasca el 13M se ha revelado una situación estructuralmente similar a aquella.

      Porque en la C.A.V. hay (y el 13M se han manifestado y hecho presentes) DOS MINORÍAS enfrentadas como había en España dos minorías enfrentadas (profranquistas y antifranquistas) en el tardofranquismo. Con la muy importante diferencia de que ahora y aquí son DOS MINORÍAS SUFRIENTES de dos violencias enfrentadas con una intensidad muy superior a la de la violencia existente en el conjunto del territorio de la España tardofranquista.

      Por un lado está aquí y ahora la minoría del Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) que en las urnas se trifurcó el 13M en: a) los fieles 143.139 votos a Euskal Herritarrok, b) las decenas de miles de votos "prestados" a PNVEA, y c) en los miles que se mantuvieron o esta vez acudieron a la abstención.

      Es una minoría sufriente de la muy concreta y muy brutal violencia ejercida durante decenios y decenios por el Estado español (y el francés) que hoy prolonga y en algunos significativos aspectos empeora la violencia que sufrió en el tardofranquismo. Que cuenta por decenas y decenas de miles sus miembros detenidos, vejados, humillados y multados, por quizá hasta dos decenas de miles los bestialmente torturados, por miles y miles los presos, exiliados y desterrados, por miles y miles los familiares, parientes y amigos personales de los asesinados.

      Esa minoría sufriente de la violencia española y francesa padece además el agravante de su deliberada y buscada INVISIBILIZACIÓN COMO VIOLENTADA. Conseguida mediante el uso de una variada serie de obscenos e inmundos trucos españoles.

      Por ejemplo, en 1983 yo publiqué en EGIN un artículo titulado Felipe González, el torturador gangrenado y su canallada jurídica (véase en la web de la RED VASCA ROJA. En el que explicaba así la "canallada jurídica":

      "es la siguiente: violando su Constitución (arts. 17, 24 y 53) el Estado español, mediante la aplicación de una legislación "antiterrorista" que convierte a esa Constitución en una burla soez, incomunica a los detenidos, les priva de la asistencia letrada, bloquea la garantía del "habeas corpus" y facilita así la indefensión de los ciudadanos en manos de los torturadores. Indefensión espantosa, a solas el torturado con sus torturadores.

      Pues bien. Rizando el rizo, los subordinados de González (Barrionuevo y el Delegado del Gobierno en Navarra por ejemplo) se han permitido la atroz burla de advertir que, si un torturado se arriesga a denunciar a un juez sus torturas, el Gobierno se querellará contra él por calumnia. A no ser que pueda demostrar su acusación.

      A ese exigir "la demostración de unos hechos que previamente han sido colocados en condiciones de absoluta indemostrabilidad" es a lo que Santamaría llama con acierto "canallada jurídica".

      De la que es responsable, añado yo, Felipe González, el torturador y gangrenado."

      Aznar hace hoy lo mismo. Por eso he podido publicar en octubre de 1999 en nuestra web el mismo artículo de 1983 sólo que con mínimos cambios y con el título de José Mª Aznar, el torturador gangrenado, y su canallada jurídica (véase en la web de la RED VASCA ROJA.

      Y en nuestra sección de esa web titulada "La "guerra sucia" que España hace a Euskal Herria" publicamos también bajo el título España tortura hasta la muerte y persigue a los supervivientes que denuncian torturas una concreta exposición de esa práctica inmunda de perseguir a los denunciantes de torturas referida al caso de las familias de Kristina Gete y Maite Pedrosa en 1999.

      Hay otra minoría en la C.A.V. también sufriente de violencia y que también se ha manifestado y hecho presente el 13M. Es la minoría constituida por quienes son los "blancos" de la violencia ejercida por ETA, la violencia vasca de respuesta a la violencia española. Es decir: Policías, guardias civiles, militares y funcionarios españoles, concejales y cargos públicos de PP y PSOE, periodistas de la "Brunete mediática", "chivatos" y colaboracionistas varios, etc., etc.

      A diferencia de la del MLNV esta otra minoría sufriente ESTÁ HIPERVISIBILIZADA por el sistemático y sobreabundante trabajo (mercenario o voluntario y graciable) de la "Brunete mediática" en prensa, revistas, radio y televisiones. Hasta el punto de que para la gran mayoría de los españoles la violencia de respuesta que padecen es la única violencia existente. Esa planificada y abundantemente financiada HIPERVISIBILIZACIÓN perseguía (y persigue) la finalidad de convertir a esa minoría en el catalizador/disparador de una reacción de masas contra el nacionalismo vasco en su conjunto en la Comunidad Autónoma Vasca. Finalidad instrumental que cosifica a las víctimas y convierte tantas veces en obscena la exhibición mediática de su lógico y respetable dolor.

      Precisamente LO QUE YO ENTIENDO QUE HA SUCEDIDO EL 13M es que AMBAS MINORÍAS SUFRIENTES HAN SIDO RECHAZADAS EN LA PRÁCTICA COMO DETERMINANTES DE LOS RESULTADOS. Ciertamente de forma diferente. La minoría del MLNV ha perdido una considerable parte de su entorno que, asustada por el miedo a la victoria del neofranquista Mayor Oreja, ha corrido en ayuda "útil" de PNVEA. La minoría de los acosados por ETA ha conseguido retener casi el tope de lo que sus entornos supusieron el año 2000. Pero el hecho evidente es ambas minorías han sido rechazadas como determinantes de cambios en los votos que supusieran aumentos respecto de convocatorias anteriores.

      El 13M ha sucedido lo que viene sucediendo en la C.A.V. elección tras elección y lo que suele suceder en la inmensa mayoría de las elecciones celebradas tanto en el Estado español como en la gran mayoría de las elecciones que se celebran en los países capitalistas. Es decir, se ha repetido el fenómeno de la muy mayoritaria fidelidad de voto.

      La encuesta de Isabel Bergareche publicada en EL CORREO el sábado 5 y el domingo 7 de mayo pasados (la encuesta con mayor tamaño de muestra y mejor metodología de todas las publicadas) ya anunciaba que repetirían fielmente su voto de 1998 el 92% de quienes entonces votaron PP, el 90% de quienes votaron PNV o EA y el 84% de quienes votaron PSE-PSOE. Anunciaba también que, en contra de la costumbre de la proverbialmente alta fidelidad de los votantes de la Izquierda abertzale, un 25% de sus votantes de 1998 (equivalentes a 56.000 votos) no iban a ser fieles y se detectaba ya un corrimiento de esos votos a la candidatura del PNVEA. Bergareche hablaba de que lo harían así un 20% de los votantes EH 98 en Araba y un 10% de los de Bizkaia y Gipuzkoa.

      La regla general es que porcentajes muy altos (el 75%, el 80%, hasta el 90% y más) de los votantes de un partido le sean fieles y le voten elección tras elección. Sólo en contadas ocasiones se producen mareas de cambio, movilizaciones importantes de los anteriormente abstenidos y que un porcentaje significativo de los votantes cambian de partido. Eso sucedió por ejemplo en el Estado español el año 1982 y el pasado año 2000 y como consecuencia aparecieron las inesperadas mayorías absolutas de diputados del PSOE y del PP respectivamente.

      Lo que ha generado tanta sorpresa y decepción en los españoles (y en los simpatizantes de EH) es que el 13M se profetizaba como una de esas ocasiones en que se producen cambios drásticos y mareas de cambio de votos. Y ello a pesar de que todas las encuestas publicadas señalaban un mismo orden de resultados: 1º PNVEA, 2º PP, 3º PSOE, 4º EH, 5º IU. Y una distribución de votos substancialmente similar a la de 1998. Todas las encuestas naturalmente erraron en la distribución de los escaños, sencillamente porque es imposible que con sus tamaños de muestra y la regla D´Hondt acierten esa distribución. Pero insisto en que todas acertaron no sólo el vencedor sino también el orden de los 5 partidos con escaños.

      La única base racional para el profetizado cambio drástico en la C.A.V. se sustentaba en la esperanza de un aumento considerable del número de los votantes. En la esperanza de que hubiera una inusitada movilización del electorado que redujera la abstención. Y, en el caso del PP-PSOE, en la bastante menos racional presunción de que esa movilización de la abstención engrosaría el número de sus votantes.

      El eslogan del PP profetizaba que "Ahora es posible" (vencer al PNV, desalojar a los nacionalistas vascos del Gobierno de la C.A.V). Y la campaña de EH subrayaba que ahora era el momento de ayudar a nacer a una nación vasca independiente y soberana.

      La movilización se produjo. NUNCA antes votaron tantos vascos en la Comunidad Autónoma Vasca. El 13 M hubo un aumento de 163.704 votos a las candidaturas respecto de las elecciones para el Parlamento de la C.A.V. de 1998. Y un aumento de 304.950 respecto de las generales para el Parlamento español del año 2000, es decir la elección inmediatamente anterior a la del 13M.

      Lo que ha sucedido el 13M es que esa movilización no cumplió ninguno de los dos pronósticos/deseo de cambio formulados por las expresiones políticas de las dos minorías sufrientes.

      Como he resaltado ya antes, aquella HIPERVISIBILIZACIÓN de las víctimas de la violencia vasca de respuesta, sistemáticamente realizada desde marzo del 2000 al 13M del 2001, no ha conseguido sumar a la "Unión Sagrada Española" del PP+PSOE en la C.A.V. NI UN SOLO VOTO de los 304.950 de aumento entre ambas fechas. De hecho, como también he explicado ya, se ha producido un saldo negativo entre los pocos votos ganados por el PP en Bizkaia y Gipuzkoa y los perdidos por el PSOE y el propio PP (en Araba).

      Después del 13M han brotado por doquiera lamentos sobre ese hecho crucial, estratégico. Lamentos y acusaciones al pueblo vasco por su dureza de corazón, por la indiferencia mostrada ante los sufrimientos de esa minoría acosada por la violencia de respuesta de ETA.

      Por ejemplo: El suplemento digital de EL MUNDO "Especial Elecciones País Vasco 2001" estaba encabezado el lunes 14 a las 12,55 horas por el siguiente texto:

      "PROFUNDO PESIMISMO
      Foro de Ermua: 'Nos sentimos judíos en Varsovia'

      AGENCIAS

      MADRID/BILBAO.- Tanto el Foro de Ermua como el Colectivo de Víctimas del Terrorismo han expresado un profundo pesimismo ante el resultado de las elecciones en Euskadi… El presidente del Foro ha llegado a decir que hoy los no nacionalistas se sienten 'judíos en Varsovia'.

      En la edición en papel del mismo lunes 14 de ese mismo EL MUNDO Victoria Prego, la famosa lanzadora de la consigna antiMLNV "!A por ellos!", la misma que estuvo haciendo un memorable ridículo en la Mesa televisiva de Antena3 el domingo 13 desde las ocho de la tarde aireando, como "experta vascóloga" la posible mayoría absoluta PP+PSOE basándose en la "cocinada" encuesta israelita a pie de urna de Sigma Dos (la única que "perpetró" para PP*PSOE una horquilla 33-38 que hacía posible el ridículo y el disparate)…., esa mismísima coronela de la "Brunete mediática" publicaba un autodenominado ANALISIS titulado ¡Qué éxito…qué fracaso! en el que transcribía el siguiente testimonio anotado por ella en la sala del hotel contratada por el PP para celebrar su archianunciada victoria:

      «Esto es horrible», dice una señora, «nosotros estamos llevando aquí una vida de infierno. Yo sé que a quienes no les pasa nada no se dan cuenta o no les importa, pero a nosotros, aunque los asesinatos no nos den de lleno, nos destrozan la vida. ¿Y qué vamos a hacer ahora?»

      También en EL MUNDO (ese diario del que su director presume que ha cambiado la historia de España) se publicaba el viernes 18 una entrevista con Ana Urchueguia, alcaldesa PSOE del único municipio en el que el PSOE venció el 13M (Lasarte-Oria). De la que transcribo:

      "Pgta- Usted ha afirmado que los resultados electorales destilan insolidaridad. ¿En qué se basa?

      Respuesta- Evidentemente. Hay una parte de la sociedad que ha mirado para otro lado. Que ha sido bastante insolidaria con otra parte de la sociedad que está sufriendo….. Mi visión desde mi condición de militante del PSE es que una parte de los ciudadanos ha demostrado no ser demasiado solidaria con nosotros. Hay casi 600.000 votantes que han pasado un poco de nosotros"

      Y, con su característica manía de falsificar los datos, esa individua que tantas veces se ha autopostulado como musa de "la joven democracia española" (Rosa Montero) definía a la C.A.V. el día 22 en EL PAÍS diciendo que "No puedo evitar pensar que un país que permite que un tercio de su población viva en el terror es un país mayoritariamente indigno".

      El día 23 el portavoz de Basta Ya, Carlos Martínez Gorriarán, afirmó a la Agencia EFE que los resultados de las elecciones autonómicas demuestran que "en la sociedad vasca ha aparecido un grupo grande que ha elegido su comodidad y ha dejado sola a la gente perseguida y amenazada".

      Son, por otra parte, legión los comentaristas que han subrayado hasta qué punto la otra minoría sufriente (la del MLNV) tampoco ha sido capaz de determinar los resultados del 13M. Subrayando hasta qué punto no lo ha hecho que ha perdido la mitad de los escaños que EH tenía y un 36% de sus votos de 1998.

      A pesar de las apariencias de cambios espectaculares, a pesar de la sensación de novedad espectacular del 13M, hay que subrayar los potentísimos elementos de continuidad que ha evidenciado. Nótese que "grosso modo" podemos decir que más de un millón y medio de electores vascos han repetido su conducta de las elecciones de 1998. Mas de un millón ciento sesenta mil habrían repetido su voto y trescientos ochenta mil su abstención. Esa suma de millón ciento sesenta mil repetidores se halla sumando los votos de PNV, EA, PP, UA, PSE e IU de 1998, que "caben" todos en los votos conseguidos el 13M y los ciento cuarenta y tres mil que EH ha conservado.

      He dicho "grosso modo" porque el que los votos de IU del 98 quepan en los del 13M no quiere naturalmente decir que necesariamente todos sean los mismos. Grosso modo también porque, igualmente, el hecho de que los 381.380 abstencionistas del 13M quepan en los 546.600 que se abstuvieron en 1998 no quiere decir necesariamente que esos abstencionistas del 13M se abstuvieron también en 1998 (tenemos por ejemplo indicios bastantes de que votantes de EH del 98 se abstuvieron el 13M).

      Pero con esas necesarias reservas y cautelas los datos que acabo de manejar nos advierten del fuerte componente de continuidad que han evidenciado los resultados del 13M. Continuidad que aún habríamos de estimar mayor si tenemos en cuenta los 55.754 votos que el PP sumó el año pasado a los que logró en 1998 y que caben como conservados/repetidos en su suma del 13M. O los 33.143 análogos del PSE-PSOE.

      Y sin embargo es evidente que el 13M se han producido espectaculares novedades y espectaculares aumentos de votos. PERO CONCENTRADOS CASI EXCLUSIVAMENTE EN LA COALICIÓN PNV-EA. Que es la única fuerza que aumenta substancial y espectacularmente desde el pasado año 2000: nada menos que 170.248 votos más que la suma de PNV y EA en las elecciones generales españolas de marzo del 2000. Lo que supone un 39% de aumento, dos votos más por cada cinco logrados en el 2000. Es cierto que IU-EB consigue el 13M un 27% de aumento sobre sus votos del 2000 pero ese porcentaje, ciertamente alto, se debe a que su pequeño aumento en cifras absolutas (+16.567) se relaciona con su pequeña suma en el 2000 (62.293).

      Insisto en subrayar el resultado estratégico principal del ¡3M: ninguna de las dos minorías sufrientes enfrentadas han conseguido atraer, catalizar, mover, cambiar hacia sí votos nuevos en cantidad. El PP ha repetido a duras penas sus votos de catorce meses antes mientras que el PSOE se ha dejado jirones de los que entonces tuvo. Y EH no sólo no ha aumentado sino que ha perdido 36 de cada 100 votos que logró en 1998.

      La mayoría absoluta de los electores de las Vascongadas (mas de un millón) ha ignorado, ha ninguneado a esas dos minorías sufrientes. Ha prescindido de votarles. "Ha pasado" de ellas.


      5. LO QUE YO ENTIENDO QUE HA PASADO EL 13M Y POR QUÉ (II) Una mayoría absoluta de más de un millón de electores que "ha pasado" de las dos minorías sufrientes

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